Hoy quiero compartir con vosotros una experiencia profesional que demuestra que, en el mundo de la topografía y la gestión catastral, las cosas no siempre son lo que parecen. A veces, la tecnología nos da un «no» por respuesta, y nuestra labor es entender por qué.
Esta mañana estaba tramitando un IVGA (Informe de Validación Gráfica Alternativa) para algo aparentemente sencillo: una segregación de una parcela. Mi trabajo consistía en generar los archivos GML de la finca matriz y de la nueva parcela segregada. Todo el proceso técnico en campo y gabinete era impecable, pero al subir los archivos a la Sede Electrónica del Catastro… Validación Negativa.
El misterio del solape fantasma
El sistema indicaba que la finca matriz «solapaba» (se montaba) sobre la parcela colindante al sur, que en este caso es una carretera.
Lo primero que hace un técnico es revisar su propio trabajo: «¿He movido algún vértice sin querer?». Tras comprobar que no había tocado ni un milímetro de ese linde sur, decidí investigar la cartografía base que ofrece la propia administración.
La sorpresa: El error ya estaba allí. La cartografía original del Catastro tenía un solape interno entre la parcela privada y la carretera pública. El sistema detectaba ese error «heredado» y me impedía avanzar, aunque mi trabajo fuera correcto.
La respuesta ejemplar del Soporte de Catastro
En lugar de resignarme o intentar «hacer trampas» al dibujo para que encajara, decidí notificar la incidencia al soporte cartográfico de Catastro, explicando con precisión técnica dónde estaba el fallo del mapa base.
La respuesta me ha dejado gratamente sorprendido (y muy satisfecho):
- Rapidez: En menos de 24 horas recibí respuesta.
- Transparencia: Admitieron el error cartográfico sin rodeos.
- Eficacia: Corrigieron la base de datos de inmediato y me invitaron a descargar la información actualizada.
Tras descargar los nuevos datos y subir mis GML (sin cambiar ni una sola coordenada de las mías), el resultado fue un IVGA Positivo a la primera.
Lecciones aprendidas para este 2026
Este caso real nos deja tres conclusiones muy importantes para cualquier propietario o profesional en Cantabria:
- El Catastro no es infalible: La base de datos es inmensa y es normal que existan errores residuales de solapes antiguos.
- La importancia de saber «qué puerta tocar»: Un IVGA negativo puede bloquear una venta o una herencia durante meses si no se gestiona correctamente. Saber comunicarse con el soporte técnico de la administración es parte vital de nuestro trabajo.
- Eficiencia administrativa: Es justo reconocerlo: cuando la administración trabaja con esta agilidad y asume sus errores para corregirlos en tiempo récord, la seguridad jurídica de todos sale ganando.
¿Te han denegado un informe de validación y no entiendes por qué? A veces, la solución no es cambiar tu plano, sino pedirle al Catastro que corrija el suyo. En nuestra oficina nos encargamos de investigar y resolver estos «atascos» técnicos para que tu expediente no se detenga.
